Ubicado en una zona consolidada de Málaga, próxima al frente litoral, este proyecto plantea la rehabilitación integral de un edificio aislado existente, adaptándolo a un nuevo uso residencial desde una mirada contemporánea y respetuosa con su entorno. El edificio, organizado en planta baja más dos alturas, alberga 3 viviendas. La planta baja se configura como una vivienda independiente, mientras que la planta primera se divide en dos unidades diferenciadas, ambas con acceso directo a la terraza superior, concebida como un espacio exterior de relación y estancia.
La intervención pone en valor la volumetría original e incorpora mejoras en eficiencia energética, envolvente térmica y calidad espacial. La reorganización interior y la apertura de nuevos huecos favorecen la entrada de luz natural y la ventilación cruzada, actualizando el inmueble a las necesidades contemporáneas de confort. El carácter aislado de la edificación permite potenciar los jardines y espacios exteriores perimetrales, reforzando la relación entre arquitectura y paisaje. La propuesta combina una expresión formal contenida y una materialidad actualizada, integrándose de forma armónica en el tejido urbano próximo a la costa. El resultado busca recuperar el valor arquitectónico del inmueble y ofrecer una nueva forma de habitar, donde los espacios interiores y exteriores se entienden como parte de un mismo conjunto residencial.